Aves Carroñeras vuelan sobre Maisí

Por: Raúl Antonio Capote
Como carroñeras buscan en la basura algo que les de para lucrar y alimentar las páginas a sueldo del enemigo de todos los cubanos, incluso de ellos, pero el esclavo asumiido no tiene verguenza, ni le importa, siempre que el amo le deje lamer las botas, a eso le llaman libertad, a que les permitan lamer donde quieran, en la suela o el tacón o en la punta con la que la dan por, ya saben ustedes.
 
En medio del sacrificio de muchos, del heroísmo a mares que crece aquí en la Punta de Maisí,  donde hombres y mujeres del todo el país comparten el plato de comida, el trabajo arduo, los sueños y se levanta lo roto por la furia desatada de Matthew, se duerme en la tierra, en el suelo, tras la pared arrancada de un golpe de viento, en el socavón de las rocas, en el suelo de un centro de trabajo, 12, 14, 15 horas o todo el día se labora, y la gente se crece se empina y detella con luz de patria.
Se instala un gabinete moderno de comunicaciones en un día, (lo normal son 5 pata montarlo y 15 para instalarlos), la telefonía celular se restablece y funciona normal en Baracoa y Maisí, , en la Punta de Maisí se cambiaron en una mañana todos los teléfonos TFA por nuevos,  se pusieron estaciones públicas celulares y fijas sin costo las llamadas, los linieros de la Empresa Eléctrica ponen cientos de postes, transformadores, cables, decenas de carros cinterna cargados de agua cruzan las peligrosas montañas, aún no son suficientes pero llegan mientras se labora para arreglar el acueducto, se reparte comida, se rebajan  los precios de los alimentos, de los materiales de construcción, hay médicos dando consulta, hay ministros sobre el terreno, brigadas de la FEU, de la AHS, la Martha Machado acuden a llevar alegría a niños y adultos.
En medio de eso se delizan furtivas las aves carroñeras.
Mientras muchos hacen patria ellos acumulan migajas pútridas en sus conciencias, si es que les queda alguna entre el verde de los US Dólar.
 
Aunque se escuden tras conceptos y principios que desconocen, o se tapen bajo un manto que les queda grande, es imposible, la podredumbre les descubre, cómo se puede caminar entre tanto esfuerzo colectivo, entre sus propios compatriotas y mentir desaforadamente, mentir y volver mentir sin recato alguno.
 
Es cierto la situación es dificil, faltan muchas cosas, el desastre causado por Matthew ha sido tremendo, faltó agua, faltó comida, pero sobraron las banderas al viento y la confianza en que la ayuda llegaría, a pesar de la abrupta de la geografía, a pesar de los deslaves, de las piedras enormes tapiando el camino, de los rios, de lomas como la Boruga, nunca faltó la confianza en la Revolución, y las cosas fueron llegando, al día siguiente, y estaban allí los 10 ministros y nuestro Presidente desde antes del paso del huracán y estaban allí los linieros, los comunicadores, los médicos.
 
Cuando llegamos a la Punta de Maisí el cielo era blanco, rojo y azul y se entonaba el himno de Bayamo y se compartía el café. La gente sabe que es Cuba no ocurrirá lo de Nueva Orleans, aquí no habrá un Katrina de miles abandonados a su suerte, de muerte,  de hambre, de ciudad abandonada,  de 1,800 muertos asesinados por la negligencia.
 
No, y eso lo saben las aves carroñeras por eso buscan en la basura, entre los restos putrefactos, en las heridas purulentas de la desgracia y aún pretenden llamarse periodistas. (al que le sirva la falda, ya sabe)