“Los soldados cubanos custodiaron como mercenarios los pozos petroleros norteamericanos en Cabinda”

Soldados cubanos
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DESMITIFICANDO:

MITO 9: “Los soldados cubanos custodiaron como mercenarios los pozos petroleros norteamericanos en Cabinda

REALIDAD: Esta calumnia, una de las favoritas de Radio Mambí, carece totalmente de sentido. Cabinda es un enclave angolano, rico en petróleo, separado del resto del territorio de Angola. Las tropas cubanas y de las FAPLA lo defendieron al igual que al resto del territorio soberano de ese país. En Cabinda tuvieron que luchar contra fuerzas muy superiores y las vencieron. Gracias a esta defensa conjunta angolano-cubana, se impidió que Zaire, con el apoyo de Estados Unidos y de las grandes corporaciones petroleras, anexase el enclave.
Los resultados de la Guerra de Angola constituyen motivo de orgullo para todos los cubanos. Las tropas internacionalistas cubanas, en esfuerzo conjunto con los movimientos de liberación regionales, obtuvieron la independencia de Angola, de Namibia, de Zimbabwe, eliminaron el odioso régimen del apartheid en Sudáfrica y consolidaron la independencia del resto de los países del continente.
 La victoria en la histórica batalla de Cuito Cuanavale y, en general, la epopeya en que la participación cubana permitió liberar un territorio numerosas veces superior al de la Isla, privó a los sionistas de su principal aliado después de Estados Unidos: el régimen racista sudafricano y eliminó el peligro que representaba, para toda la humanidad,  que  Pretoria  pudiese disponer de armas nucleares para imponer su ideogía fascista. Destruyó, además, el mito de la invencibilidad de los soldados mercenarios blancos, que tantos crímenes cometieron al servicio del colonialismo.
Ciertamente, los soldados cubanos escribieron en Africa la más brillante página de solidaridad e internacionalismo en toda la historia de la humanidad. Como habían advertido repetidamente Fidel y Raúl: Cuba no buscó en Angola nada material y al retirarse las tropas cubanas sólo se llevaron a sus muertos, la gloria de abrir las puertas a un mundo nuevo, y el agradecimiento de los pueblos africanos.