MITO 2: “Los cubanos del exilio tenemos ahora una sólida posición económica

Por: Dr. Salvador Capote

lincoln-ileana-menendezDESMITIFICANDO:Los cubanos del exilio tenemos ahora una sólida posición económica, pero pasamos mucho trabajo en los primeros años. Recogíamos tomates en las tomateras y muchos teníamos dos y hasta tres trabajos”.

 REALIDAD: Si bien es cierto que más de 100 cubano-americanos son millonarios (algunos dicen que hasta 500), lo cierto es que cientos de miles de cubanos viven por debajo de la línea de pobreza, decenas de miles están desempleados, decenas de miles viven de la seguridad social y los “food stamps”, decenas de miles han perdido sus casas (“forclosure”) en los últimos años después de trabajar toda una vida, y decenas de miles carecen de seguro médico.
 La casi totalidad de los millonarios cubano-americanos no viven en Miami y prefieren vivir bien lejos y apartados de sus coterráneos. Muchas de sus grandes fortunas fueron el producto del narcotráfico, lavado de dinero, robo del erario por políticos corruptos o de lo robado en Cuba.
 En los años 60 miles de cubanos fueron reclutados y estuvieron a sueldo de la CIA, que los utilizó luego como mercenarios en cuanta guerra sucia tuvo lugar posteriormente, incluyendo la invasión a Cuba por Playa Girón.
 Por conveniencia y estrategia política de Estados Unidos, los cubanos que llegaron y llegan a este país han disfrutado de la protección del gobierno norteamericano. Al principio se les ubicaba en distintos lugares con ayuda económica y empleo asegurado, y la Ley de Ajuste Cubano les abrió fácilmente el camino a la Residencia y a la Ciudadanía. La verdad que no pueden esconder es que los cubano-americanos han disfrutado siempre de un estatus privilegiado con respecto a inmigrantes de otras nacionalidades. Cada año, decenas de millones de dólares federales destinados a la subversión en Cuba, se quedan en los bolsillos de los dirigentes de organizaciones que viven de la industria del anti-castrismo.
Gracias al sistema de educación desarrollado por la Revolución Cubana, los inmigrantes cubanos que han llegado a Estados Unidos en las últimas décadas, gozan de un nivel muy alto de escolaridad en relación con los inmigrantes de otros países, lo cual les da ventaja competitiva al solicitar empleos, actuar socialmente, o establecer negocios.