MITO 1: “Miami es una gran ciudad gracias a los cubanos del exilio. Nosotros construimos esta ciudad”.

Por: Dr. Salvador Capote

DESMITIFICANDO:

Calle_Ocho_MIami_FLREALIDAD: Fueron afroamericanos e inmigrantes haitianos y jamaiquinos los que desecaron los pantanos, trajeron las líneas del ferrocarril hasta el Sur de la Florida, y construyeron las calles principales, mucho antes de que llegara huyendo de Cuba la primera oleada de batistianos.

 Casi todas las ciudades de Estados Unidos crecieron extraordinariamente en los últimos 50 años; Miami es una de las que menos creció relativamente. Gran parte del dinero federal y estatal destinado a su desarrollo fue despilfarrado, malversado o, simplemente robado, por los políticos de turno.
 Muchos norteamericanos, huyendo de la inmigración batistiana, que consideraban escandalosa y vulgar, se mudaron a otras ciudades e incluso a otros estados, llevándose con ellos sus negocios y sus empresas.
Miami ocupa, vergonzosamente, en todos los índices negativos, el primero o uno de los primeros lugares entre todas las ciudades de Estados Unidos; en pobreza y delincuencia, por ejemplo. La imagen que prevalece de Miami en el resto de Estados Unidos es la que han creado los terroristas y políticos corruptos que viven en ella y que han gozado de total impunidad durante más de medio siglo.
Datos adicionales:(aportados por el autor)  El mayor crecimiento de Miami tuvo lugar entre 1910 y 1925. Su población pasó de 5,000 a 146,000. Con la construcción de una autopista sobre la bahía comenzó el desarrollo de Miami Beach. También por los años 20 se construyó el barrio residencial de Coral Gables y abrió sus puertas la Universidad de Miami.
Después del huracán de 1926 y la Gran Depresión, Miami continuó su crecimiento impetuoso a mediados de los años 30 con una gran inmigración judía y de familias de clase media del Nordeste de Estados Unidos. Se construyó el famoso distrito de Art Deco.
Un nuevo “boom” de crecimiento tuvo lugar al terminar la II Guerra Mundial. Con la popularización de la aviación civil comenzaron a llegar turistas de todas partes de Estados Unidos y del extranjero. La mayoría de los grandes hoteles de Miami, como el Fontainebleu, se construyeron en esta época, Entre 1940 y 1950 la población del condado casi se duplicó pasando de 268,000 a 505,000. Cuando llegan los primeros batistianos, ya la ciudad tiene alrededor de 1 millón de habitantes.
Con la llegada masiva de cubanos, la población blanca no hispana (anglos) comenzó a descender tanto en términos relativos como absolutos. En los años 50 constituían el 85 % de la población, en el 2000 era ya solamente de un 30% y continuó decreciendo por migración a otras partes de Estados Unidos.
En los años 80 Miami era, increíblemente, el segundo centro internacional bancario de Estados Unidos, superado sólo por New York, y por encima de las grandes ciudades industriales del país, hecho que se explica por el impulso que toma impunemente en esos años el lavado de dinero procedente del narcotráfico.