Elecciones en el barrio Cuba 2012

Por: Raúl Antonio Capote

Domingo en La Habana, capital de todos los cubanos, el barrio está en movimiento. El colegio electoral, con su bandera cubana a la entrada y el escudo sobre la urna costodiada ya desde bien temprano por los pioneros, está listo.  Un joven discute a una señora de mayor edad la condición de primer votante, marco en la fila tras ellos.

Los miembros de colegio electoral muestran a los presentes, que servimos de testigos, la urna vacia, luego la sellan, cantamos el himno nacional. Los miembros de la mesa son cubanos de todas las generaciones, la presidenta es una muchacha de apenas 22 años, se ve emocionada.

Ejerzo mi derecho al voto, puedo votar o no, no es obligatorio, puedo dejar la boleta en blanco si deseo pero elijo entre dos candidatos, una muchacha muy joven y un compañero de unos 36 años, voto por el que considero el mejor de los dos, el más capaz para representarnos. A ellos no los nominó ningún partido, pues en Cuba no hay partidos electorales, fue el pueblo, fueron sus vecinos quienes teniendo el cuanta sus méritos personales les propusieron para candidatos a delegados. El que quede electo nos representará en la Asamblea Municipal del Poder Popular.

Cuando introduzco mi boleta en la urna dos pioneros, niños de entre 8 o 9 años, saludan y dicen Votó!. El día transcurre tranquilo, en paz, cerca del medio día ya todos los vecinos del barrio han ejercido su derecho al voto.

A las 6 de la tarde cierra el colegio, se nombran testigos del pueblo para abrir las urnas, ellos verificaran que todo marche acorde a la ley y presenciaran el conteo. La votación en nuestro colegio es reñida, finalmente el otro colegio le otorga franca ventaja a uno de los candidatos. Festejamos alegres la victoria.

Es un triunfo más de nuestro poder, es la continuidad del pueblo en el poder, de nuestra democracia socialista, del PODER POPULAR.