La USAID en la guerra sucia contra América Latina

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), con sede en Washington, es la cara visible de la CIA. Fue creada en 1961 de la mano del presidente estadounidense J.F. Kennedy.

América Latina fue el escenario en 1961 del primer programa de la USAID “La Alianza para el Progreso” una especie de Plan Marshall para América Latina, primer gran intento para aislar a Cuba, estigmatizarla y minimizar el ejemplo que pudiera emanar de la isla hacia un continente que se alzaba en busca de libertad.

Este proyecto fue la base de los programas de la USAID para América Latina en los sesenta. Pero estos fondos no fueron utilizados para el desarrollo económico social y el progreso, sino que fueron puestos a disposición de la brutal represión de las organizaciones, movimientos o personas de ideas de izquierda, militantes de los grupos revolucionarios o simples sospechosos de serlo. El dinero fue a manos de los represores, financió la tortura y el crimen, pago el entrenamiento de las fuerzas punitivas. En lugar de fábricas, fincas, escuelas, se construyeron centros de detención y tortura, ese dinero pagó la desaparición de cientos de miles de personas. En lugar de ingenieros, técnicos y obreros calificados, formó policías, soldados, paramilitares, asesinos inescrupulosos.

La Agencia trabajó de conjunto con la CIA en el adiestramiento de fuerzas policiales de regímenes golpistas en países como Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Argentina, etc. Según documentos desclasificados de la CIA, la USAID estuvo involucrada durante la Operación Cóndor en Latinoamérica, en operaciones secretas de contraterrorismo, que incluía la instrucción  de represores en técnicas de  interrogatorio, sabotaje y persecución.

En la actualidad a la USAID se le asignan millones de dólares que distribuye directamente a través de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y otras agencias, las cuales tributan y subvencionan partidos, coaliciones políticas, sindicatos, gremios empresariales, medios de comunicación, asociaciones, profesionales y civiles, grupos estudiantiles, de mujeres, campesinos, de derechos humanos, etc. Estas asistencias comprenden orientación, patrocinio político como parte del adoctrinamiento ideológico a favor de los Estados Unidos.

Así la USAID crea en nuestros países una profunda red, que capta cuadros, fabrica líderes, penetra la sociedad civil, utilizando grupos locales y personas, un verdadero ejército intervencionista de “expertos”, “consultores” “consejeros” que trabajan en el desarrollo de estos planes subversivos.

La NED durante distribuyó más de 200 millones de dólares, en 1500 proyectos para sostener a los “amigos de América”, solo en sus primeros diez años de creada.

Del 2007 al 2011 la USAID dedicó un presupuesto de 158 millones en programas dedicados a crear supuestos sistemas políticos competitivos en América Latina y el Caribe. Agencias norteamericanas afiliadas a esa organización, financiaron a fuerzas opositoras al gobierno de Venezuela, con 4 millones de dólares y gastaron una cifra similar en proyectos injerencistas en Nicaragua, Bolivia y Ecuador.

En el caso específico de Cuba han dedicado decenas de millones de dólares para la subversión, para dañar la imagen exterior del país, para derribar la Revolución. La Agencia trabaja en tres direcciones fundamentales contra Cuba.

  • Crear, organizar, financiar la contrarrevolución
  • Fragmentar la sociedad
  • Distorsionar la realidad cubana.

Continuaremos en próximos escritos denunciando la labor de la USAID y sus representaciones, de la CIA como brazo ejecutor de la política imperial contra América Latina.